
René Descartes
1596 - 1650
Filósofo, cientÃfico y matemático
francés
Se trasladó a Italia, donde permaneció de 1623 a 1624 y marcho a
Francia, donde residirÃa entre 1624 y 1628. En este periodo, se
dedicó plenamente a la filosofÃa y a realizar experimentos de
óptica. En 1628, tras vender sus propiedades en Francia, se partió a
Holanda, donde vivió en diferentes ciudades, Amsterdam, Deventer,
Utrecht y Leiden. Fue por entonces cuando escribió Ensayos
filosóficos, que fue publicada en 1637. Ésta está compuesta de
cuatro partes: un ensayo sobre geometrÃa, otro sobre óptica, un
tercero sobre meteoros y el último, el Discurso del método, que
describÃa sus especulaciones filosóficas. A éste le siguieron, entre
otros ensayos, Meditaciones metafÃsicas (1641; revisado 1642) y Los
principios de la filosofÃa, (1644). El último volumen fue dedicado a
la princesa Elizabeth Stuart de Bohemia, que vivió en los PaÃses
Bajos y con la que mantenÃa una gran amistad. En 1649 Descartes fue
invitado a la corte de Cristina de Suecia en Estocolmo para dar a la
reina clases de filosofÃa. Todo parecÃa irle bien si Cristina no
hubiera insistido en hacer que le enseñara filosofÃa a partir de las
cinco de la mañana en un aposento grande y frÃo. Descartes era
demasiado bien educado para quejarse de esta desagradable
circunstancia, aunque siempre odiaba el frÃo y rara vez se levantaba
antes del mediodÃa. Después de tres meses de estas espantosas clases
antes del amanecer, enfermó de gravedad y murió el 11 de febrero de
1650 de una enfermedad respiratoria, que probablemente fue pulmonÃa.
Diecisiete años más tarde, su cadáver volvió a ParÃs, donde fue
sepultado.
Trató de aplicar a la filosofÃa los procedimientos racionales
inductivos de la ciencia, y en concreto de las matemáticas. Antes de
configurar su método, la filosofÃa habÃa estado dominada por el
método escolástico, que se basaba por completo en comparar y
contrastar las opiniones de autoridades reconocidas. Rechazando este
sistema, Descartes estableció: "En nuestra búsqueda del camino
directo a la verdad, no deberÃamos ocuparnos de objetos de los que
no podamos lograr una certidumbre similar a las de las
demostraciones de la aritmética y la geometrÃa". Por este motivo
dudó de todo hasta haber establecido las razones para creerla.
Partió de la Primera verdad o Cogito, ergo sum, "Pienso, luego
existo". A partir del principio de que la clara consciencia del
pensamiento prueba su propia existencia, mantuvo la existencia de
Dios. Dios, según la filosofÃa de Descartes, creó dos clases de
sustancias que constituyen el todo de la realidad. Una clase era la
sustancia pensante, o inteligencia, y la otra la sustancia extensa,
o fÃsica.
Su filosofÃa, también llamada cartesianismo, le llevó a elaborar
explicaciones complejas y erróneas de diversos fenómenos fÃsicos. Se
aproximó a la teorÃa de Copérnico sobre el Universo, con su idea de
un sistema de planetas giratorios moviéndose alrededor del Sol,
renunció a esta teorÃa cuando fue considerada herética por la
Iglesia católica. En su lugar ideó una doctrina de los vórtices o
torbellinos de materia etérea, en la que el espacio estaba pleno de
materia, en diversos estados, girando sobre el Sol. Su contribución
más importante a las matemáticas fue la sistematización de la
geometrÃa analÃtica. Fue el primero que intentó clasificar las
curvas conforme al tipo de ecuaciones que las producen, y contribuyó
también a la elaboración de la teorÃa de las ecuaciones. Descartes
fue el responsable de la utilización de las últimas letras del
alfabeto para designar las cantidades desconocidas y las primeras
letras para las conocidas. También inventó el método de los
exponentes (como en x2) para indicar las potencias de los números.
Además, formuló la regla, conocida como la ley cartesiana de los
signos, para descifrar el número de raÃces negativas y positivas de
cualquier ecuación algebraica.
El discurso del método
